lunes, 16 de marzo de 2009

AEON FLUX (2005)

Aeon Flux
Dirección: Karyn Kusama
Guión: Phil Hay y Matt Manfredi
Charlize Theron y Marton Csokas
Basado en el animé de Peter Chung
Escena: Aeon atrapa una mosca con las pestañas

Ciencia ficción, acción, romance, filosofía existencial: todo en una película. El mundo perfecto después del desastre total, donde la humanidad que se salva vive en una ciudad con todas sus necesidades cubiertas. Sin embargo, se trata de una sociedad absolutamente controlada que mantiene esa paz artificial gracias a la manipulación humana (en todos los sentidos).
Primer efecto interesante: El personaje femenino es una "máquina asesina". La acción y la violencia se establecen a través de las mujeres.
Segundo efecto interesante: La naturaleza se convierte en armas mortíferas. Se trata de una naturaleza tecnológica que sorprende porque puede surgir de cualquier parte y de cualquier forma (verosímil el uso de objetos increíbles).
En realidad, es la propia naturaleza la que marca el desarrollo de los acontecimientos: una enfermedad, una naturaleza tecnológica y, finalmente, una naturaleza a pleno.
Aunque la peli parece centrarse en el romance, éste es sólo una excusa para replantearnos actitudes de los hombres que buscan su conveniencia sin importar las consecuencias, pero todo tiene su costo.
Es un tratado filosófico sobre la vida eterna, la manipulación científica, la utopía, los lazos de sangre, el ser, la muerte, la vida en sí misma, el control, lo femenino y lo masculino, la tecnología y la naturaleza, los autoritarismos ideológicos, los fines y los medios, el progreso y la teoría evolutiva.
Una excelente película de ciencia ficción, ya que todo es cuestionado sin sentir que se está cuestionando.

lunes, 9 de marzo de 2009

BERNARD Y DORIS (2007)

Bernard and Doris
Dirección: Bob Balaban
Guión: Hugh Costello
Susan Sarandon y Ralph Fiennes
Escena: La primera escena

La película describe la historia de dos soledades y se focaliza desde la mirada de una persona sobre la vida de la otra. Por ese motivo logra relatar los acontecimientos como hechos efímeros que se van sucediendo. Somos espectadores como también lo es el mayordomo sobre la dueña de la casa.
Las actuaciones, tanto de Susan Sarandon como Ralph Fiennes, consiguen dar mayor importancia a la forma de ser de los personajes que a los hechos en sí. Lo central son las personalidades. No es casual que se inicie con una de las escenas finales, ya que a través de los gestos tenemos una primera impresión de la relación entre ellos que se resignifica cuando llegamos al final.
Todas las situaciones que se muestran presentan, por un lado, la imagen de una mujer fría y mundana, que sólo se interesa por sí misma y, por el otro, aparece él como un ser pasivo y sumiso. Ahora bien, hacia las últimas escenas comenzamos a percibir que él también puede ser interesado y que ella guarda la sensibilidad en su interior. El mundo no es blanco ni negro, siempre es gris.
El gran logro es contar una historia real y controvertida, que se interesa en las motivaciones que hacen que dos personas encaren solas sus propios proyectos de vida.